¿Te has cansado de Pokémon Go? Otros juegos de realidad aumentada similares

No todo en esta vida iba a ser Pokémon Go, y es que a pesar del éxito cosechado por Nintendo con su primer juego para smartphones, hay más juegos en la App Store con un estilo similar al de Pokémon, bien por el uso de un modo de juego parecido, bien por el uso de la realidad aumentada.

Con más de 200 millones de dólares recaudados en su primer mes, el juego de Nintendo está mostrando los primeros síntomas del olvido. Muchos usuarios o bien han conseguido todos los pokémons, o bien se han frustrado en el camino o bien están hartos de ver su batería morir tras varias horas de juego.

Juegos del estilo de Pokémon Go en la App Store

  • Ingress: El juego desarrollado por Google hace unos años nos pone en una especie de campo de batalla virtual gracias a la realidad aumentada. Con el GPS y con los datos ofrecidos por los mapas iremos conquistando uno a uno los diferentes portales que existen. Podemos estar en el bando de la resistencia o en el bando de los Iluminados, pero el bando que elijas al principio marcará tu forma de jugar.
  • Zombies, Run!: En este caso no se trata tan solo de un juego como tal, sino también de una aplicación para hacer deporte. Zombies, Run! nos mete en un mundo virtual donde tendremos que huir de los zombies que hay en la ciudad. A través de pequeñas misiones y cumpliendo objetivos estaremos realizando ejercicio de una manera entretenida.

Otros juegos de realidad aumentada en la App Store

  • ARSoccer: ARSoccer es todo un clásico de la App Store. Gracias a la cámara del juego podremos enfocar nuestros pies y una pequeña pelota de futbol aparecerá al lado. ¿El objetivo? Hacer toques con el balón sin parar y cuantos más mejor. Es un juego de lo más sencillo, pero no por ello poco entretenido.

Sencillos juegos que combinan realidad con mundo virtual gracias a la realidad aumentada

  • ARDefender 2: ARDefender 2 es el típico juego de defender la torre en el que tendremos que imprimir primero una base de papel para que el juego la reconozca como torre. Sobre ella aparecerá gracias a la realidad aumentada una torre y entorno a ella cientos de enemigos que querrán destruirla.
  • ARBasketball: Similar a ARSoccer, con ARBasketball deberemos encestar la pelota de baloncesto en la canasta pero haciendo uso de la realidad aumentada para combinar juego con realidad. En definitiva, otro sencillo juego con el que pasar los tiempos muertos del día.

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¿Necesita un crédito rápido? Seis preguntas que debe responderse antes

Cuando un apuro económico inoportuno nos pilla con la cuenta de ahorro bajo mínimos, puede que un crédito rápido nos ayude a salir airosos pero, nunca hay que olvidarse que, aunque nos prometan flexibilidad en la cuota para pagar mes a mes y ciertas comodidades de devolución, no dejan de ser un producto de financiación para casos muy concretos.

“Hasta 300 euros en 24 horas” o “Consigue 3.000 euros y devuélvelos como quieras”, son algunos de los lemas de las entidades que ofrecen los créditos rápidos, un tipo especial de financiación que en ocasiones se encuentran al margen del panorama bancario y que comercializan entidades de capital privado, y en otras son entidades de crédito a la antigua usanza. Sus principales características son la baja cuantía por la que se conceden estos créditos, así como la flexibilidad de los plazos de su amortización, lo que lo convierten en productos atractivos, sobre todo cuando se atraviesas necesidades urgentes de liquidez.

Principios de año y la época estival son los momentos más habituales en la búsqueda de crédito extra para abordar ciertos gastos. Aunque son un producto muy socorrido cuando la urgencia económica se impone, no son un tipo de crédito que podamos contratar “a la ligera” por muchas facilidades que nos ofrezcan estas empresas financieras, ya que, como en cualquier otro producto en el que el dinero sea el protagonista, la letra pequeña hace su presencia.

Muchas veces es tan caro solicitar un crédito rápido como disponer del saldo de una tarjeta de crédito. Por ello a veces tener una tarjeta que no obligue a cambiar de banco, como la tarjeta oro de Obsidiana o la del Citibank, es la mejor forma de disponer de un crédito rápido en cualquier momento.

Lo más inteligente es no dejarse llevar por la publicidad que rodea este tipo de productos y tomar una decisión basada en la comparación de diferentes ofertas y un análisis en profundidad de nuestra situación económica, así como de la capacidad para hacer frente a una deuda, por muy bajo que sea su importe.

Aunque la prisa por encontrar solución financiera nos apremie, debemos tomarnos el tiempo suficiente para hacernos las siguientes preguntas:

1. ¿Cuánto dinero necesito? Las empresas de crédito ofrecen desde 50 a 10.000 euros dentro de su oferta de créditos rápidos. Si la cuantía es pequeña, pregúntate si no hay ninguna otra forma de financiación posible, y si se trata de un caso puntual y extremo que necesite de la contratación rápida de este tipo de producto.

2. ¿Cuánto me cobran de intereses? Empresas privadas como CreditoPocket ofrecen pequeños préstamos para necesidades muy puntuales a los que ajusta su coste en función de la cantidad, con un TAE real muy alto. BigBank, es una entidad de crédito que opera en Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia y España; dispone de un tipo de interés que varía entre el 9 y el 14%, al que añade un coeficiente de riesgo en función del historial crediticio del cliente. Cofidis es una entidad financiera que inventó hace más de 20 años la venta de créditos a distancia, algo completamente revolucionario en su momento; ofrece en su línea de créditos rápidos, financiación con un tipo de interés variable que ronda el 22%.

3. ¿Puedo devolverlo desahogadamente o el plazo que imponen me queda “justo”? Decidirse por contratar un crédito rápido supone un compromiso firme de devolver el dinero prestado junto con los intereses en un corto espacio de tiempo. Hay que tener en cuenta que los intereses que aplican estas entidades son los más caros del mercado, y no es nada conveniente retrasarse en este tipo de pagos.

4. ¿Puedo solicitar el crédito sin presentar ningún tipo de documentación o nómina? Es posible que la entidad no nos pida explicaciones acerca de la finalidad del dinero que solicitamos, pero será inevitable enviar cierta documentación. El DNI será imprescindible, así como la última nómina, fotocopia de la pensión o declaración del IRPF y pago a la Seguridad Social en caso de ser autónomo. También será necesario una copia del recibo bancario más reciente en el que aparezca el ingreso de alguno de la nómina o pensión, cuenta bancaria en la que se procederá al ingreso del dinero que se solicite en el crédito. Entidades como BigBank o Cofidis solicitarán que el interesado también se encuentre al corriente de sus pagos.

5. ¿En el contrato especifica que tengo que poner como garantía algunos de mis bienes muebles o inmuebles? No es la mejor opción poner como garantía nuestros bienes para que nos otorguen el crédito, ya que supone un riesgo para nuestras propiedades personales. Por eso es fundamental leer con detalle el contrato del préstamo para localizar aspectos como este entre la letra pequeña. Sin embargo, pese a que no hipotequemos una propiedad, hay que saber que en el caso de un impago nos podrían embargar nuestras propiedades y, en el peor de los casos, instar a la subasta judicial del bien si no pagamos.

6. ¿Qué pasa si ya tengo deudas pendientes o estoy inscrito en ficheros de morosos? Estas entidades financieras confirman los datos y la solvencia del solicitante, para conocer si estará en condiciones de hacer frente a la deuda. La inclusión en cualquier fichero de morosos denegará la concesión de préstamos. Todas cuentan con criterios de riesgo y estar incluido en una lista como la de la ASNEF es bastante limitador, ya sea para conseguir un crédito rápido o un préstamo bancario.

Informarse de las condiciones que ofrecen, disponer de un simulador para conocer nuestra capacidad de ahorro y de deuda y estudiar las condiciones en las que nos prestarán el dinero, resulta imprescindible para que los créditos rápidos en este tipo de financieras se realicen cómodamente y sin imprevistos.

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¿Cuál es el animal más inteligente que nos comemos?

Cada día aprendemos un poco más sobre la inteligencia de los animales. Nuestro ego como especie se ha quitado la venda y ahora podemos clasificar a nuestros compañeros de planeta en algo más que "humanos listos, monetes graciosos y, el resto, todos tontos".

Sabemos que los delfines cuentan con cerebros tan complejos como el nuestro. Que las cacatúas pueden bailar y hacer preguntas existenciales y que las ballenas son casi tan creativas como nosotros cazando su comida. Pero, ¿y de los animales en los que pensamos sólamente como "comida"? ¿Estamos cocinando seres más capaces de lo que creíamos?

Pero, ¿qué es la "inteligencia animal"? Hemos tardado bastante tiempo en darnos cuenta de que no es como la nuestra y, por tanto, que no podemos intentar medirla como tal. Hasta hace poco, los test a los que sometíamos a los animales tenían tres problemas: el diseño del experimento (que señales algo a un animal sin manos es como intentar descifrar sin conocimiento previo el lenguaje corporal de un gato), el trasladarles comportamientos "humanos" como muestra de inteligencia (el "autocontrol") o, directamente, el no tener ni idea de cómo hacen las cosas.

Aún así, poco a poco hemos descubierto facetas que nos harán repensar si no nos estamos comiendo a vecinos evolutivos con capacidades mentales sorprendentes. Con los pulpos y sepias a la cabeza. El sistema nervioso de estos invertebrados les convierte en una de las criaturas más "listas" y fascinantes del planeta. Son capaces de usar herramientas, algunas familias son capaces de mimetizarse con el entorno de forma absolutamente alucinante, pueden aprender de sus errores, desarrollar estrategias, resolver problemas complejos...

Poseen una destreza distribuida con la que nosotros no podemos ni soñar: cada tentáculo tiene "mente" propia, lo que les convierte en los únicos seres del planeta frente a los que no podemos presumir de pulgar oponible. Son aventureros y exploradores, capaces incluso de darle la vuelta al concepto "pesca submarina".

Son tan distintos de nosotros que más de un científico los ha calificado de "inteligencia alienígena". Tanto, que son los únicos invertebrados con tratamiento especial en las leyes sobre experimentación animal del Reino Unido. Normal, también, si consideramos que esa inteligencia y su habilidad de escurrirse enteros por cualquier agujerito les ha llevado a protagonizar intentos de fuga de todo tipo y saltarse las pruebas diseñadas para ellos.

A su familia, los cefalópodos, se la considera como "los primeros seres inteligentes del planeta". También dan para teorías tan locas como que decoran sus casas o que, hace decenas de millones de años, sus antepasados hacían autorretratos... con las vértebras de sus víctimas.

Afortunadamente, no tienen ningún tipo de transmisión cultural entre generaciones -que sepamos-. Si los pulpos fuesen capaces de enseñar a sus descendientes lo que saben y aprenden, jamás me plantearía comerme a un bicho ninja, espabilado, venenoso, con más brazos que yo y capaz de atacar fuera del mar.

Comer cerdo es tan natural que siempre olvidamos que son uno de los animales del planeta más parecidos a nosotros por dentro. Y el resto de sus capacidades: existen bastantes casos documentados, desde hace siglos, de gente que ha preferido el cerdo al perro como mascota centinela. Son astutos, capaces de engañar a sus oponentes intencionadamente, algo al alcance de muy poquitos animales. Son tan listos que, sometidos al test del espejo -que se usa para averiguar si el animal tiene conciencia de sí mismo-, en unas horas pueden interpretar cómo funcionan los espejos y usarlos para encontrar objetos ocultos.

También tienen una compleja vida y estructura social -los que pueden vivir fuera de las granjas-, pueden identificar y recordar a largo plazo tanto a cerdos como a otros animales -como nosotros- y responden a su propio nombre. Oh, y aparte del meme de que tienen orgamos de 30 minutos (algo que, en mi libreta llamada "CIENCIA CHACHI" les garantiza un lugar en el puesto de "animales más listos que yo") son capaces de jugar a videojuegos y realizar otras "pruebas de inteligencia" diseñadas para primates:

Sorpresa: resulta que apartar a los terneros de sus madres y quitarles los cuernos les produce algo parecido al pesimismo. No sólo eso, sino que son más listas de lo que pensábamos, capaces de aprender -a su ritmo- estímulos individuales y de disfrutar sus propios logros cuando aprenden a resolver problemas.

Puede que las vacas no nos parezcan muy inteligentes en comparación al resto de los animales de la lista, pero la exhibición de cognición "emocional" que registran los estudios hace que tengamos que mirarlas con otros ojos. Es decir: puede que no haya que calificar a los animales como "más listos que", una escala linear que no lleva a ningún sitio. Sino aceptar la idea de que muchas especies poseen capacidades únicas que habíamos ignorado en busca de ese CI animal inexistente.

Otros animales de granja

Así, aparte de un complejo sistema de comunicación de al menos 30 señales únicas, sabemos que las gallinas son capaces de rudimentarias habilidades matemáticas (pueden diferenciar entre un grupo grande y un grupo pequeño, aunque sólo haya un elemento de diferencia) y de entender ciertas propiedades transitivas (si A es mayor que B y B es mayor que C, entonces A es mayor que C).

O, en otra muestra de lo mucho que nos queda por aprender de los animales, que los pavos no son completamente idiotas, sino que la domesticación y ciertas condiciones genéticas hacen que nos lo parezcan. No, no se ahogan con la lluvia porque son tan bobos que se quedan mirando al cielo, sino que es una tortícolis. No, no son tan estúpidos que ignoren que no pueden volar, sino que están criados para ser muchísimos más gordos que sus primos salvajes -que vuelan bastante bien-. No, no es cierto que no sepan cómo reproducirse solos: están tan gordos que no pueden. Eso sí, Tom Savage, el científico que afirmaba esto en 2003 tras 30 años de estudios, también declaraba que en Acción de Gracias se comía uno igual.

Algunos animales son más capaces en un área que en otra. Un experimento con cabras demostró que algunas podían aprender a resolver el "problema de la caja" (activar un mecanismo) para conseguir comida. Y recordarlo 10 meses después. Pero, sin embargo, si ponías a otras cabras a mirar cómo lo hacían las que tenían éxito, eran incapaces de aprenderlo sólo por observación, una de las habilidades más útiles que te puede dar la inteligencia.

Sin embargo, ese experimento demuestra los problemas humanos de los que hablábamos antes. ¿La muestra? 12 cabras. Nueve aprendieron a usar el mecanismo. A dos las descalificaron por intentar un atajo (abrir la caja a topetazos), que es bastante arbitrario: "esta cabra es estúpida porque no resuelve el problema como yo quiero", algo que me recuerda mucho a mis años en el colegio. La última era imbécil perdida, la pobre: tras 22 intentos tiraron la toalla. Es decir, un 25% de tu ya de por sí reducida muestra no supera el experimento por decisión humana o porque han escogido a la cabra con menos luces de la zona. La falta de resultados fiables es común a todo este artículo.

Hasta hace poco, pensábamos que los elefantes no sabían usar herramientas para conseguir comida. Y sí pueden, el problema es que el experimento que se usaba para comprobarlo era darles un palo para que lo usasen con la trompa. Y la trompa es lo que utilizan para localizar los alimentos. Como explicaban en The Atlantic, es "como si le dieses cubiertos a un humano que tuviese los ojos en las manos".

Entre lo reducido de los estudios y el problema principal de cómo demonios hacer experimentos que se salgan de nuestra perspectiva antropocéntrica, sólo podemos inferir qué pasa por las cabezas de nuestros compañeros de planeta. Con los primates y los cetáceos es más fácil, también por antropocentrismo: nos caen bien. Y tienen sistemas de comunicación que nos hacen pensar que poseen un lenguaje. Y porque pueden pegarnos palizas en algunas áreas, como la memorización de elementos aleatorios, que podríamos confundir fácilmente con inteligencia

Un atropocentrismo que se desvanece cuando examinamos animales más lejanos a nuestra perspectiva de mamíferos. Últimamente hemos descubierto que algunos animales, como los cuervos, son tan fascinantes como los pulpos: capaces de manipular objetos hasta convertirlos en herramientas -un comportamiento avanzadísimo-

O de montar planes de varios pasos para conseguir sus fines. Sin que nadie les enseñe cómo hacerlo.

Combinemos eso con sus capacidad para aprender de otros cuervos, diseñar estrategias en conjunto y poseer una excelente memoria y capacidad de reconocimiento -sí, pueden quedarse con tu cara- y... Bueno, lo que decíamos de los pulpos. En este caso, me alegro de que "exdinosaurios listos voladores de aspecto gótico" no formen parte de la dieta.

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